Ollas

Las ollas son uno de los utensilios más utilizados en la cocina.

Actualmente en el mercado existen ollas de todos los tamaños, formas, materiales, marcas e incluso colores.

  • ¿Es que no todas las ollas sirven para lo mismo?

  • ¿Acaso hay algún material que debamos evitar?

  • ¿Podemos permitirnos una olla de calidad a un precio asequible? 

Es mas, solo mira la oferta de ollas que hay en el mercado actualmente!

En este artículo damos respuestas a todas tus preguntas para que sepas qué olla se adapta mejor a tus necesidades, a tu bolsillo y a tus recetas preferidas. 

Aunque recuerda que para gustos los colores porque ¡en el mundo de las ollas no hay verdades absolutas!

Todo Sobre Ollas

No debes preocuparte porque cualquier olla está fabricada con materiales resistentes para cocinar todo tipo de platos. 

Sin embargo, cada material se adapta de manera distinta al tipo de cocina que tengamos y al uso que le vayamos a dar:

Ollas de metal

Generalmente las ollas se fabrican con metales como el acero, el hierro o el aluminio.

El acero inoxidable es uno de los materiales más resistente del mercado y es perfecto para aquellas personas que cocinan con regularidad, incluyendo cocineros profesionales, restaurantes y demás. 

Además el acero inoxidable puede usarse tanto en cocinas de gas, eléctricas o vitrocerámicas, aunque están especialmente recomendadas para cocinas de inducción.

Y a menos que la tapa sea de cristal ¡cualquier olla de acero inoxidable también resiste las altas temperaturas de los hornos!

Aunque el acero inoxidable es un metal bastante estable, el contacto con alimentos ácidos puede liberar ciertos metales pesados en nuestra comida.

Pero hoy en día hay soluciones para todo y muchas marcas ofrecen ollas de acero inoxidable con titanio, que además son hipoalergénicas y antiadherentes por naturaleza.

Y aunque la calidad lo merece, es necesario realizar una inversión considerable para adquirir este tipo de ollas. Si tu presupuesto te lo permite, no te lo pienses ni un segundo ¡esta es la mejor opción del mercado!

Pero si no deseas gastarte tanto, no te preocupes porque siempre puedes optar por una olla de calidad fabricada con hierro o con aluminio. 

Por un lado, el hierro colado es uno de los materiales más duraderos, más antiadherentes y más seguros para cocinar, sobre todo si está esmaltado: una pequeña capa de esmalte previene que el hierro entre en contacto directo con nuestra comida.

Además ¡se pueden usar sobre todas las fuentes de calor que se te ocurran!

Sin embargo, el hierro es un material que pesa bastante y requiere de muchos cuidados para evitar que se oxide.

Si no tienes el tiempo y la paciencia para estas cosas, quizás no es tu mejor opción.

Por otro lado, el aluminio es extremadamente ligero y uno de los mejores conductores del calor.

Además, las ollas de aluminio son las más económicas del mercado y actualmente pueden usarse también en cocinas eléctricas e incluso hornos. 

Si te preocupa que entre en contacto con tu comida, lo mejor es optar por una olla de aluminio anodizado que sella el metal a la superficie y evita que se desprenda mientras cocinas.

Ollas antiadherentes

Hoy en día es muy normal encontrarse una olla antiadherente en cualquier cocina ¡pero quizás tu abuela jamás pensó que podría cocinar sin que la comida se pegase al fondo!

Además de limpiarse con gran facilidad, los materiales antiadherentes como el teflón o el hierro no permiten que se formen bacterias en su superficie, evitando así cualquier tipo de contaminación en nuestra comida.

Asimismo, las ollas antiadherentes se pueden usar en todo tipo de cocinas: vitrocerámica, inducción, eléctrica, de gas o incluso de keroseno.

Eso sí, hay que tener cuidado. Normalmente las ollas antiadherentes están fabricadas con PFOA, un ácido que se usa para unir el teflón u cualquier otro material antiadherente a la base de la olla.

Ya que el PFOA es un ácido, se recomienda no someter a este tipo de ollas a temperaturas superiores a los 250º centígrados.

Si este aspecto te preocupa ¡siempre hay una opción más segura! Hoy en día el mercado ofrece ollas antiadherentes libres de PFOA.

Ollas de barro o de vidrio

Además de los metales, las ollas también pueden fabricarse con materiales menos resistentes como la cerámica o el vidrio.

¿Quién no recuerda la típica olla de barro donde nuestra abuela cocinaba aquellos cocidos tan copiosos?

De hecho ¡el secreto del sabor de los platos tradicionales están en el barro! La porosidad de la cerámica deja escapar el vapor excesivo y por eso los alimentos se cocinan en su jugo a la antigua usanza. 

Sin embargo, las ollas de barro pueden descascarillarse con facilidad y no pueden utilizarse en cocinas modernas con vitrocerámica o inducción. 

Además, debemos comprobar que el barniz que llevan no contenga plomo, pues es muy dañino para la salud. 

Por otro lado, quizás nunca hayas oído hablar de ollas de vidrio. Sin embargo, este material es sencillo, resistente y totalmente seguro para cocinar

¡Incluso puedes ver el proceso de cocción sin necesidad de levantar la tapa!

Pero, claro, las ollas de vidrio tampoco son aptas para todo tipo de cocinas y deben estar fabricadas con un tipo de vidrio que aguante las altas temperaturas.

Sin embargo, si lo que más te preocupa es que tu comida quede libre de tóxicos, el vidrio es desde luego tu mejor opción.

TIPOS DE OLLAS

Normalmente todos llamamos “olla” a cualquier recipiente cóncavo para cocer alimentos: “¡Pásame la olla pequeña María!”. Pero en realidad hay una gran diferencia entre ollas, cazuelas, cazos y demás.

Las ollas son específicamente recipientes anchos, con paredes altas y de gran capacidad (entre 5 – 50 litros) para poder cocinar los alimentos en abundante agua.

Normalmente tienen una tapa y un asa a cada lado, aunque seguro que has visto modelos con un mango.

Por otro lado, las cazuelas y los cazos son más pequeños, con las paredes bajas y un solo mango.

Estas sirven para cocinar alimentos en su propia salsa o para recalentar comida sin manchar demasiado

¡No tiene sentido hacer un cocido entero en un cazo, al igual que no tiene sentido utilizar toda una olla para cocinar un poco de salsa!

Olla tradicional

Si le preguntas a tu madre o a tu abuela, seguramente te dirán que no hay nada como cocinar en una olla de toda la vida y dejar que los alimentos se cuezan a su propio ritmo.

Y tienen razón. 

Si te gusta cocinar, tienes suficiente tiempo y no demasiado presupuesto, no es necesario que inviertas en ollas super tecnológicas.

Cualquier olla tradicional de calidad podrá satisfacer tus necesidades ¡y las de tus comensales!

Olla a presión

Seguramente ya sabías que las ollas a presión, también conocidas como las ollas exprés supusieron una gran revolución en su momento.

Al concentrar la presión del vapor de agua, este tipo de ollas permiten cocer cualquier alimento con mucha más rapidez.

De hecho ¡estas ollas tan inofensivas pueden alcanzar presiones más altas que la propia presión atmosférica!

Por eso las ollas a presión son perfectas para un día que no tengas demasiado tiempo o para personas que normalmente cocinan mucha cantidad y quieren reducir el tiempo que pasan en la cocina.

Además, hoy en día también existen ollas a presión eléctricas que incluyen un temporizador o incluso una programación inteligente.

Es decir, que puedes configurar la olla para que el tiempo de cocción, la presión o la temperatura se ajusten mejor a la receta que quieres preparar.

Olla de cocción lenta

Y aunque parezca irónico, las ollas de cocción lenta o slow cooker también se han puesto de moda.

Pero no porque cuezan a cámara lenta, sino porque su sistema eléctrico nos permite seleccionar la temperatura y el tiempo de cocción ¡así no tenemos que estar pendientes mientras la comida se cuece a la antigua usanza! 

Por eso las ollas eléctricas son perfectas para la gente que le gusta cocinar en casa pero no tiene el tiempo o la paciencia suficiente, sobre todo para cocinar platos que tardan horas. 

Además, sólo hay que enchufarlas a la corriente eléctrica, por lo que tu cocina queda libre para preparar cualquier otro plato ¡Un gran punto a favor cuando hay que cocinar abundante comida para las fiestas!

Estas ollas cuecen lentamente porque usan temperaturas mucho más bajas, lo que intensifica el sabor y la textura de ciertos platos, además de conservar mejor las vitaminas.

¡Al parecer muchos chef están enamorados de las slow cookers

Sin embargo, hay ciertos alimentos que necesitan ser cocinados a altas temperaturas para eliminar las bacterias tóxicas que contienen y por eso esta olla no es recomendable para todo tipo de recetas. 

Otro tipo de ollas

Aunque hoy en día muchas ollas son multifuncionales, también existen ollas especializadas.

Por ejemplo, las ollas arroceras se utilizan exclusivamente para cocinar arroz y pueden ser programadas para que se ajusten perfectamente al tipo de grano que queramos utilizar.

Por otro lado, las ollas vaporeras se especializan en cocer los alimentos al vapor, de manera que todos los nutrientes se conservan en la comida. Además ¡son perfectas en verano porque liberan mucho menos calor!

Sea como fuere, lo más importante en la cocina es que nos sintamos a gusto con las ollas que utilizamos para poder sacar todo nuestro talento culinario. Y a ti ¿qué tipo de olla te gusta más?

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